—Por eso todavía no te cambio.
Nos reíamos.
Ahora ya no me parecía gracioso.
El sábado volvió a llegar la notificación del medicamento.
Mi primer impulso fue ir por él.
—Por eso todavía no te cambio.
Nos reíamos.
Ahora ya no me parecía gracioso.
El sábado volvió a llegar la notificación del medicamento.
Mi primer impulso fue ir por él.