Cuando Claudia intentó recuperar sus ahorros, él aseguró que la empresa había perdido todo.
—Me fui cuando Gabriel tenía dos años —continuó—. Renté un cuarto, conseguí trabajo como secretaria y empecé desde cero.
Alejandro había pagado una cantidad pequeña de pensión durante algunos meses.
Después comenzó a declarar ingresos muy bajos, aunque mantenía su negocio de construcción mediante cuentas y operaciones relacionadas con familiares.
Claudia inició los procedimientos correspondientes, pero recuperar el dinero había sido complicado.
—Hace poco me invitó a comer con Gabriel —explicó—. Me dijo que estaba terminando una casa y que pronto recibiría dinero porque su esposa vendería un departamento.
Sentí náuseas.
—¿Te dijo eso?
—Sí. Prometió pagarme lo atrasado cuando recibiera ese dinero.
Mi abuela había trabajado toda su vida para comprar aquel departamento. Alejandro pretendía usarlo para pagar una deuda que me había ocultado desde antes de casarnos.
1 thought on ““Ella va a depender de mí para todo. ¡No va a poder dejarme!”, le dijo mi esposo a su madre cuando creyó que había perdido mi empleo. Incluso se burló de que nadie querría a una mujer con dos hijos y sin dinero. Yo escuché todo, pero seguí actuando con normalidad. Días después, encontré unos documentos sobre su pasado y contacté a una mujer desconocida. Su respuesta reveló por qué necesitaba tanto vender mi departamento.”