Porque la esperanza es algo extraño.
Incluso cuando todo se siente roto, susurra: “Inténtalo una vez más”.
Mañana no es solo otro día.
Mañana es el resultado de los años de espera. Años de miedo, dolor y oraciones tranquilas. Innumerables visitas al médico. Unas noches interminables de incertidumbre. Momentos en los que casi nos rendimos, pero no lo hicimos.
Esta cirugía… no es solo un procedimiento.
Es una oportunidad.
Un respiro para mejorar.
Una oportunidad para sentirse más ligero.
Una oportunidad de vivir sin dolor a cada momento.
Tal vez incluso… una oportunidad de sentirse normal de nuevo.
Estoy asustada. No mentiré.
La idea de entrar en esa habitación, de mis ojos cerrados y no saber lo que le pasará a mi corazón latía rápido. ¿Y si algo sale mal? ¿Y si no despierto lo mismo?