Había trabajado en una operación semejante entre una compañía española y una mexicana. Durante seis meses había coordinado a cientos de empleados, reducido duplicidades y evitado despidos innecesarios.
No llevaba ni un minuto hablando cuando Tomás la interrumpió.
—Eso suena a trabajo de asistente.
—La operación tenía un valor de varios miles de millones —aclaró Elena.
—Todo el mundo dice haber participado en grandes operaciones.
—Pueden verificarlo en las referencias.
Ricardo empujó el currículum hacia un lado.
Seguía sin abrirlo.
—Ya llegaremos a eso.
Beatriz sacó un paquete de hojas.
—Tenemos una pequeña prueba.
Lo dejó caer delante de Elena.
Eran diez páginas llenas de tablas, proyecciones y datos contradictorios.
—Dispone de cinco minutos.
Elena hojeó el documento.
—El problema está incompleto.
—¿Ya está buscando excusas? —preguntó Tomás.
—Falta el coste de financiación y dos tablas usan monedas diferentes.