Grabamos la conversación conforme a las indicaciones del abogado.
—Mamá, cuéntame otra vez lo del novio de Mariana.
—Es un vago.
—¿Cómo se llama?
Pausa.
—No sé… Brandon o algo así.
—¿Apellido?
—¿Qué importa?
—¿Y el tatuaje?
—En el hombro.
—¿Cuál?
—Una mariposa.
Todo era inventado.
—¿Y los treinta y dos mil de la computadora?