Parecía asustado.
“No me mientas”.
“Zion, no tengo ni idea de qué estás hablando. ¿Y por qué te importa siquiera?”.
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Apretó la mandíbula.
Y, de repente, me di cuenta de algo.
“Lo has estado buscando”.
parte2
Parecía asustado.
“No me mientas”.
“Zion, no tengo ni idea de qué estás hablando. ¿Y por qué te importa siquiera?”.
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Y, de repente, me di cuenta de algo.
“Lo has estado buscando”.
parte2