—Estoy metido en un problema muy grande —confesó.
Había pedido préstamos en varias financieras para invertir en un negocio de refacciones automotrices. Después utilizó más créditos para cubrir las primeras deudas.
Al final debía cerca de ochocientos mil pesos, contando intereses y penalizaciones.
Su camioneta también estaba financiada.
—Los cobradores ya saben dónde vivimos —dijo—. Mi mamá prometió que venderíamos la casa cuando mi papá firmara.
—Mi padre no es tu cajero automático.
—Él también me crió, Mariana.
—Precisamente por eso deberías sentir vergüenza.
Iván bajó los ojos.
Me explicó que Beatriz pretendía conseguir una escritura de donación a su favor. Después venderían la propiedad y utilizarían el dinero para liquidar los préstamos.
—Mi mamá dice que papá ya no entiende nada y que no va a recuperarse.
—Mi padre entiende perfectamente.
1 thought on “Mi madrastra creyó que podía lastimar a mi hija de 8 años porque yo llevaba cuatro meses fuera, cumpliendo una comisión militar. “No vuelvas por ella, está bien”, me ordenó después de que le fracturara dos dedos. Regresé sin avisar y recuperé un viejo teléfono que mi hija había escondido. Cuando escuché la grabación, comprendí que aquello apenas comenzaba.”