El Teniente de Veracruz que Tuvo 7 Hijos con su Esclava Muda… Nadie Imaginó la Venganza de su Esposa

invisible para la sociedad

pero omnipresente en su conciencia culpable. Beatriz de Mendoza, su esposa legítima, observaba desde el balcón del segundo piso cómo su marido desmontaba del caballo con esa arrogancia característica de los hombres que creen que el poder los hace invencibles. Era una mujer de belleza severa con ojos negros que parecían escudriñar hasta el alma más corrupta y una postura tan recta que parecía tener una vara de hierro por columna vertebral.

Llevaba 5 años casada con Ignacio, 5 años de matrimonio estéril que la habían convertido en el objeto de burlas apenas susurradas en los salones de la alta sociedad veracruzana. Las otras damas la miraban con lástima apenas disimulada detrás de sus abanicos de encaje, preguntándose en voz baja si acaso no era ella la culpable de no poder darle un heredero a tan distinguido oficial.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *