El eco del expediente roto

El dolor de aquellos años de culpa regresó a la mente de Elisa, pero esta vez no traía consigo lágrimas, sino una frialdad absoluta. Recordó cada noche de llanto, cada mirada de lástima de su madre y cada comentario condescendiente de Rodrigo sobre su supuesta incapacidad de ser mujer.

Los agentes de la Fiscalía se colocaron estratégicamente a los lados de la pareja. Vanessa comenzó a respirar con dificultad, apretando al niño contra su pecho hasta que el bebé lanzó un chillido agudo. Rodrigo levantó la mirada del papel, con el rostro completamente pálido y los labios temblorosos.

—Esto es absurdo —alcanzó a decir Rodrigo, intentando recuperar su tono dominante—. Es un montaje. Elisa pagó por estos papeles falsos para vengarse de nosotros.

—Los documentos originales fueron recuperados del servidor central del laboratorio tras una orden judicial —interrumpió la notaria, mostrando la certificación con sello de agua—. No hay espacio para especulaciones ni interpretaciones.

1 thought on “El eco del expediente roto”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *