—Decían que una mujer criada entre alcohólicos terminaría siendo igual —recordó, avergonzado—. Yo discutí con ellos y me fui a vivir con Elena.
Durante una semana habían sido felices.
Pero entonces Alicia sufrió una crisis cardíaca y fue hospitalizada.
Andrés regresó para acompañarla.
Cuando quiso buscar nuevamente a Elena, ella ya no vivía en el cuarto que rentaba.
La dueña le aseguró que un hombre mayor, elegante y adinerado, había ido por ella.
—Creí que había elegido a alguien que podía ofrecerle una vida mejor —confesó Andrés—. La busqué durante meses, pero nunca la encontré.
Sofía comenzó a llorar silenciosamente.
—Mi tía siempre decía que mi mamá nunca dejó de querer al hombre con el que pensaba casarse. Que alguien los había separado.
Andrés le tomó la mano.
—Creo que ese hombre era yo.
1 thought on “Pagué el taxi de una joven embarazada a la que varios conductores habían rechazado por ser pobre. “Es para visitar a mi mamá, se lo devolveré”, me prometió llorando. Le dije que no hacía falta y regresé a casa con mi perro. Pero al día siguiente la encontré limpiando la tumba de la única mujer que había amado… y cuando me dijo su edad, recordé la última mentira de mi padre.”