—Gabriel no tiene la culpa —agregó Claudia—. Ese dinero le corresponde. Pero tampoco sería justo que se lo quitaran a tus hijos o a ti.
Terminamos abrazadas.
Por primera vez comprendí que Claudia no era mi enemiga.
Éramos dos mujeres que habían creído en las mismas promesas.
La situación empeoró aquella misma semana.
Alejandro llegó a casa con un informe firmado por un psicólogo particular.
El documento afirmaba que yo presentaba ansiedad grave, pensamientos persecutorios y conductas compatibles con inestabilidad emocional.
Había solamente un problema.
Aquel psicólogo jamás me había entrevistado ni evaluado.
—Mi abogado dice que esto puede servir para solicitar medidas sobre los niños —comentó Alejandro.
Miré el documento sin tocarlo.
—¿Le pediste que escribiera eso sobre mí?
—Solamente estoy protegiendo a nuestros hijos.
Fotografié el informe y se lo envié a Patricia.
Ella me consiguió una cita con el licenciado Sergio Mendoza, especialista en derecho familiar.
1 thought on ““Ella va a depender de mí para todo. ¡No va a poder dejarme!”, le dijo mi esposo a su madre cuando creyó que había perdido mi empleo. Incluso se burló de que nadie querría a una mujer con dos hijos y sin dinero. Yo escuché todo, pero seguí actuando con normalidad. Días después, encontré unos documentos sobre su pasado y contacté a una mujer desconocida. Su respuesta reveló por qué necesitaba tanto vender mi departamento.”