“Nunca comentamos nada.”
“Estás confundida. Desde que murió Daniel has estado muy distraída.”
Justo entonces entró una llamada de Miguel.
Puse a mi madre en espera.
“¿Qué pasó?”
“Estoy afuera de tu casa.”
“¿Por qué?”
“Porque acabo de encontrar algo.”
Su voz estaba completamente seria.
“Lucía, alguien solicitó un crédito de 4,800,000 pesos usando tu propiedad como garantía.”
Sentí que dejaba de respirar.
“Yo no solicité ningún crédito.”
“Lo sé.”
“Entonces, ¿cómo pudieron hacerlo?”
Miguel guardó silencio unos segundos.
“Usaron tus datos.”
Tragué saliva.
“¿Y mi firma?”
“También.”
Miré a Mateo.
Miguel terminó con una frase que cambió todo.
“Y por lo que estoy viendo, esto empezó mucho antes de que Mariana vendiera esa habitación.”
Parte 2: A la mañana siguiente Miguel llegó con tres carpetas.
En la primera estaba la solicitud del crédito.
Mi nombre.
Mi CURP.
Mi dirección.