Un multimillonario de 40 años había gastado más de tres millones de dólares tratando de entender por qué sus hijos gemelos seguían debilitándose…

Hasta que llegó a la habitación de los niños.

Se detuvo.

—Señor Moretti…

Vincent se acercó.

—¿Qué ocurre?

El técnico sacó una pequeña pieza del interior del conducto.

 

No era

parte2

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