Desde aquel día conservé el viejo mantel.
No por su valor.
Sino porque en el centro había un pavo real que guardó durante treinta años el secreto de nuestra familia.
FIN.
Desde aquel día conservé el viejo mantel.
No por su valor.
Sino porque en el centro había un pavo real que guardó durante treinta años el secreto de nuestra familia.
FIN.