Marisol palideció.
—Señora, usted dijo por ciudad.
Valeria soltó una pequeña risa.
—No inventes cosas, Marisol. Hazlo otra vez.
Alejandro observó.
Marisol palideció.
—Señora, usted dijo por ciudad.
Valeria soltó una pequeña risa.
—No inventes cosas, Marisol. Hazlo otra vez.
Alejandro observó.