-Mamá… encontré algo dentro de Teddy.
Elena dejó de respirar.
Chloe continuó:
-El tío Richard me dio una caja de juguetes viejos hace 3 semanas. Teddy tenía rota la espalda y sentí algo duro adentro.
Elena miró hacia la puerta.
Richard Mercer.
El hermano menor de Daniel.
El hombre que había cuidado a Chloe desde su arresto.
El hombre que había asistido a cada día del juicio.
El hombre que había declarado que Elena estaba desesperada por dinero después de la muerte de Daniel.
Chloe tragó saliva.
-Había una cajita plateada dentro del oso.
Elena sintió un frío subirle por la espalda.
-¿Qué había en ella?
-Un teléfono viejo y una tarjeta negra muy pequeña.
La respiración de Elena se volvió irregular.
Chloe añadió:
-Prendí el teléfono una vez.
-¿Qué viste?
-La foto del hombre que salía en las noticias cuando te arrestaron.
Marcus Vance.
Elena palideció.
-¿Dónde está esa caja?
Chloe señaló hacia afuera.
-En mi mochila. Los guardias me la quitaron cuando entré.
Elena se puso de pie tan rápido que la cadena golpeó contra la mesa.
Los 2 oficiales reaccionaron inmediatamente.
-Señora Mercer, siéntese.
Elena ni siquiera los miró.
-¡Director Hale!
Su voz atravesó la sala.
-¡Necesito al director ahora!
Chloe comenzó a asustarse.
-Mamá…
Elena se inclinó hacia ella.
-Escúchame. ¿Richard sabe que encontraste la caja?
-No.
-¿Estás segura?
Chloe asintió.
Elena apretó los labios.
Por primera vez en 5 años apareció algo en sus ojos que los guardias nunca habían visto.
No era miedo.
Era esperanza.