Por primera vez sintió una verdadera alarma.
—¿Qué es eso?
Grace miró a Declan.
Él tomó la carpeta con calma.
—Los documentos de adquisición.
Ethan frunció el ceño.
—¿Adquisición de qué?
Grace lo miró directamente.
—De Calloway International.
El mundo pareció detenerse durante un segundo.
Ethan soltó una pequeña risa incrédula.
—Eso es imposible.
Grace no respondió.
Porque ambos sabían algo.
Ethan había construido su empresa durante quince años.
Había presumido de sus acciones.
De su apellido.
De su poder.
Pero había un detalle que casi nadie conocía.
La mayoría de las acciones iniciales de Calloway International no habían venido de Ethan.
Habían venido de la familia de Grace.
Su padre había invertido cuando Ethan apenas tenía una idea escrita en una servilleta.
Cuando se casaron, Grace había renunciado públicamente a cualquier papel dentro de la empresa para apoyar a su esposo.