Ahí existe otro peligro.
Cuando alguien introduce una teoría aterradora, el cerebro empieza a reorganizar recuerdos alrededor de ella.
Un suéter se vuelve evidencia.
Un plato rechazado se vuelve evidencia.
Una conversación extraña se vuelve evidencia.
No necesariamente lo son.
Vincent necesitaba evitar ese sesgo.
Eso distingue sospecha de investigación.
Y la historia, correctamente preservada, todavía está en sospecha.
Seis meses de medicina frente a unos minutos de advertencia.
Ningún padre debería elegir uno ciegamente.
Debe revisar ambos.
Vincent tenía recursos para hacerlo.
Pero el texto no revela que los utilice todavía.
No sabemos si manda analizar alimentos.
No sabemos si instala cámaras.
No sabemos si cambia quién cocina.
No sabemos si consulta de nuevo a especialistas.
No sabemos si confronta a su esposa.
Cualquier acción concreta más allá de abandonar el parque sería una invención.