Falso. La popularidad digital, el alcance masivo y el respaldo de creadores con muchos seguidores no guardan relación alguna con la veracidad factual de un contenido. Por lo tanto, la viralidad mide atención, no verdad.
Mito 2: «Las plataformas tecnológicas moderan y eliminan de inmediato cualquier afirmación falsa o sensacionalista que circule en sus redes.»
La realidad: Aunque existen políticas de moderación, la escala masiva de información supera la capacidad de control en tiempo real, permitiendo que bulos sofisticados circulen durante horas o días antes de ser etiquetados o corregidos. Así pues, el filtro crítico recae principalmente en el consumidor final.
Precauciones ante la desinformación y el consumo digital