PARTE 2
A los 13 minutos alguien había puesto sal en su café.
A los 20 desapareció su cargador.
A los 45 Leo declaró que era alérgico a los calcetines.
Elena reunió a los 4.
—Reglas. Nadie lanza objetos a la cabeza. Nadie encierra a nadie. Las alarmas son para emergencias. Ahora vosotros.
Daniel pidió que llamara antes de entrar en sus habitaciones.
Bruno prohibió tocar su ciudad de LEGO.
Entonces Mateo habló.
—No mientas.
El ambiente cambió.
—¿Ninguna mentira?
—Los adultos siempre dicen que se quedan. Después desaparecen.
Elena dejó el rotulador.
—No te prometeré cosas que no sé si podré cumplir.
Mateo la observó con desconfianza.
Aquella noche Elena descubrió otra cosa.
En la biblioteca encontró a Mateo con una nota antigua escrita por su madre. Clara escondía mensajes para sus hijos cuando Alejandro viajaba.
Había cientos.
Hasta que, después de su pérdida, desaparecieron todos.
—Papá guardó las fotos, los libros, la música, todo.