Álvaro ni siquiera advirtió que ella ya no llevaba la alianza.
3 días antes del vuelo, buscó un contrato en el escritorio de Lucía. Encontró su pasaporte, 2 maletas etiquetadas, un billete solo de ida y el convenio de divorcio ya firmado.
Por primera vez desde la boda, Álvaro sintió verdadero pánico. Pero debajo de los papeles había una nota con la letra de su madre: “Cuando Lucía se marche, las acciones volverán a estar donde siempre debieron”.
PARTE 2
Álvaro llamó a Lucía 6 veces. Ella respondió desde Barajas, entre anuncios de embarque.
—Vuelve a casa.
—Despego en 40 minutos.
—Que pilote otro.
—Hay 242 personas esperando que cumpla con mi trabajo.
—¡Soy tu marido!
—Nunca lo recordaste cuando yo te necesitaba.