Esta es la historia de la familia Miller del condado de Holmes, Ohio, y del silencio de veinte años que los protegió.
La mañana en que todo se detuvo
El 14 de julio de 1992 amaneció caluroso y húmedo sobre el condado de Holmes, Ohio, el corazón del asentamiento amish más grande del mundo. A las 6 de la mañana, la mayoría de las granjas amish ya bullían de actividad: se ordeñaban las vacas, se preparaba el desayuno y los niños realizaban sus tareas matutinas antes de comenzar la jornada laboral.
Pero en la granja Miller, a tres millas del pueblo de Berlín, solo reinaba el silencio.