—¿Cargar con ellos?
Su voz se volvió helada.
—Ni siquiera les comprabas sus medicinas.
Mauricio no respondió.
—Mañana hablamos con abogados.
—Si haces eso, todos perdemos.
—No.
Daniela miró a su madre.
—Ellos ya lo perdieron todo.
Colgó.
En las semanas siguientes comenzaron a aparecer más documentos.
Las transferencias demostraron cuánto dinero había enviado Daniela.
Los registros mostraban qué cantidades habían terminado en manos de Mauricio.
La operación de la casa fue impugnada.
Y Lorena resultó ser mucho más que una socia.
Era la pareja secreta de Mauricio.
La casa había terminado bajo control de una empresa vinculada a ella mientras los padres de Daniela eran expulsados de la propiedad.
Cuando la investigación financiera comenzó, la camioneta negra dejó de aparecer frente a la plaza.
Mauricio también dejó de hablar de “familia”.
Ahora hablaba de abogados.
De errores.
De malentendidos.