—Exactamente.
Otra pausa.
—¿Estás enfadada por algo?
—No.
Eso lo alteró más que cualquier grito.
—Emily.
—Tengo trabajo. Hablamos luego.
Colgué.
Al día siguiente llegó al estudio.
—Exactamente.
Otra pausa.
—¿Estás enfadada por algo?
—No.
Eso lo alteró más que cualquier grito.
—Emily.
—Tengo trabajo. Hablamos luego.
Colgué.
Al día siguiente llegó al estudio.