Parte 2: La verdad bajo la cicatriz

 

Esa misma noche, Brandon recibió la atención médica que necesitaba y Emma cenó hasta quedar satisfecha. El dolor de veinte años de ausencia no desapareció en un instante, pero la oscuridad que rodeaba a nuestra familia finalmente comenzó a ceder. Julián no había vuelto para ser cuidado; había vuelto para salvarnos.

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