PARTE 2: EL HOMBRE QUE NADIE CONOCÍA Advertisements

Genevieve esperaba que Julian gritara.

Esperaba lágrimas.

Esperaba desesperación.

Esperaba al hijo obediente que durante años había bajado la cabeza cada vez que ella levantaba la voz.

Pero el hombre que estaba frente a ella ya no era ese niño.

Julian se detuvo frente a la puerta de urgencias.

Un médico salió con el rostro serio.

—¿Familia de Sophia Blackwood?

Julian dio un paso adelante.

—Soy su esposo.

El médico miró a los ejecutivos detrás de él y después volvió la vista hacia Julian.

—Su esposa sufrió un traumatismo grave por una caída. Estamos haciendo todo lo posible.

Por primera vez, la expresión de Julian se quebró.

No fue miedo por su apellido.

No fue preocupación por la empresa.

Fue miedo por mí.

—¿Y mi hijo?

El médico bajó la mirada unos segundos.

—El bebé está en una situación delicada. El equipo de obstetricia está trabajando.

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