Me casé con mi primer amor para cumplir su último deseo — solo después de su muerte supe por qué había vuelto.

No podía cambiar sus decisiones.

No podía recuperar la década perdida.

No podía darnos más que esos diez últimos días.

Pero quizás podía conseguir que alguien más lo supiera antes:

la puerta sigue abierta — antes de que el miedo la convenza de desaparecer.

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