— Quitad la tela.
Nadie se movió.
— He dicho que la quitéis.
Uno de los guardias se acercó lentamente a la chica y retiró la tela blanca de su cabeza.
— Quitad la tela.
Nadie se movió.
— He dicho que la quitéis.
Uno de los guardias se acercó lentamente a la chica y retiró la tela blanca de su cabeza.
1 thought on “PARTE FINAL / El millonario decidió elegir esposa viendo solo sus manos y sin siquiera mirar su rostro”