📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.
Alejandro Ferrer tenía cuarenta y ocho años y una fortuna construida en el sector inmobiliario.
Poseía hoteles.
Edificios.
Terrenos.
Una empresa con cientos de empleados.
Y una mansión donde había habitaciones que él no visitaba desde hacía años.
La gente decía que podía conseguir cualquier cosa que quisiera.
No era verdad.
No podía recuperar a su esposa.
Sofía había muerto dos años antes en un accidente.
Tenía treinta y nueve años.
Una tarde salió de casa para visitar a su hermana y nunca regresó.
Alejandro recibió la llamada mientras estaba reunido con inversionistas.
Cuando llegó al hospital ya era demasiado tarde.
Valentina tenía seis años.
Durante las primeras semanas después de perder a su madre lloraba constantemente.