planchada la noche anterior con mucho cuidado.
Había llegado en camión desde una colonia popular de Guadalajara, cargando una bolsa con documentos, galletas para sus hijos y una tristeza que ya no le cabía en la cara.
Del otro lado estaba Ricardo Armenta.
Traje azul oscuro.
Reloj carísimo.
Zapatos brillantes.
1 thought on “PARTE FINAL / El juez le pidió elegir entre su mamá sin dinero y su papá millonario, pero el niño levantó un celular viejo y dejó al juzgado sin respirar…”