Y aquel gesto individual terminó convirtiéndose en una pequeña red de solidaridad.
Desde entonces, en San Jacinto existe una frase que muchos recuerdan cuando alguien comienza a sacar conclusiones demasiado rápido:
“Antes de imaginar una historia sobre alguien, intenta conocer primero su verdadera razón”.
Porque detrás de una rutina aparentemente extraña puede existir una explicación capaz de cambiar por completo nuestra manera de mirar a una persona.