—Ella iba a hacerlo.
—¿Cuándo?
—Después de su cumpleaños.
El accidente ocurrió seis días antes del cumpleaños dieciséis de Lucy.
Me senté otra vez.
De repente todo encajó.
Las últimas semanas de su vida había estado diferente.
Preguntaba cosas extrañas sobre Gabriel.
—Mamá, ¿papá alguna vez te mintió de verdad?
Yo pensé que procesaba el duelo por su padre.
Otro día preguntó:
—¿Tú puedes querer a alguien después de descubrir que hizo algo muy malo?
Respondí:
—Depende de lo que haya hecho.
Ella dijo:
—Eso no ayuda.
Me había reído.
Ahora entendía.
Lucy llevaba una bomba entre las manos y no sabía cómo entregármela.
La orientadora comenzó a realizar llamadas para manejar la situación de Valentina adecuadamente.
Yo pedí unos minutos.
Salí al pasillo.
Llamé a mi hermana.
—Necesito que vengas.
—¿Qué pasó?