Probablemente porque combina elementos difíciles de repetir.
Está Elizabeth Taylor en uno de los momentos de mayor fama de su carrera, aparece una de las joyas más conocidas relacionadas con Hollywood y todo ocurre durante una ceremonia que reunió a varias generaciones de estrellas.
Además, las fotografías antiguas tienen algo que las imágenes contemporáneas todavía no pueden poseer: el paso del tiempo.
Sabemos cómo evolucionaron las carreras de aquellas personas, conocemos las películas que terminaron convirtiéndose en clásicos y podemos observar aquella noche desde una perspectiva completamente diferente.
Lo que en 1970 era simplemente una fotografía de actualidad se ha convertido en un documento histórico.
Elizabeth Taylor más allá del glamour
Aunque las fotografías de Taylor suelen destacar su belleza, vestidos y joyas, su legado cinematográfico fue mucho más amplio.
La actriz ganó dos Oscar competitivos como Mejor Actriz, por BUtterfield 8 y Who’s Afraid of Virginia Woolf?, y desarrolló una carrera que se extendió durante décadas.