El contraste resulta fascinante.
Elizabeth Taylor representaba buena parte del glamour del Hollywood clásico, mientras que Midnight Cowboy simbolizaba una generación de cine más arriesgada y diferente.
En cierto modo, una sola ceremonia logró reunir dos etapas de la industria.
El vestido también quedó asociado a Edith Head
Hablar de aquella imagen sin mencionar a Edith Head sería dejar fuera una parte fundamental de su historia.
Head fue una de las diseñadoras de vestuario más importantes del Hollywood clásico y ganó ocho premios Oscar a lo largo de su carrera. Trabajó con figuras como Grace Kelly, Paul Newman, John Wayne, Steve McQueen y la propia Elizabeth Taylor.
Su trabajo ayudó a definir la apariencia de numerosas estrellas tanto dentro como fuera de la pantalla.
El vestido utilizado por Taylor en 1970 tenía además una función especialmente importante: permitir que la atención se concentrara en la actriz y, por supuesto, en el extraordinario diamante que llevaba.