Miré los documentos.
—¿Y por qué nunca me lo dijo?
Patricia miró a mi madre.
—Porque quería darte una oportunidad de descubrir la verdad por ti misma.
Entonces comprendí las palabras de mi padre.
_Si algún día lastiman a tu madre…_
No se refería únicamente a una agresión física.
Me estaba diciendo que, si algún día veía una señal de que Mauricio había cruzado una línea, debía dejar de creer en las apariencias.
Miré a mi esposo.
—¿Tú sabías de esta casa?
—No.
—¿Sabías de la empresa?
Silencio.
—Mauricio.
Él bajó la cabeza.
Y eso fue suficiente.