Thiago Messi rompió en llanto y se aferró a su papá en el campo: los fanáticos no pudieron contener las lágrimas al ver la escena
También explicó lo que significaba haber representado al país: “Fue un orgullo muy grande para mí defender esta camiseta por más de 20 años“. Y enseguida dejó una confesión que cualquier hincha hubiera querido poder concederle:
“Les juro que me gustaría venir toda la vida”.

Una multitud de aficionados colmó las tribunas del estadio durante el encuentro entre Argentina y Benín, celebrado el 6 de octubre de 2026 en Buenos Aires, Argentina. En medio del fervor y los cánticos de la hinchada albiceleste, un grupo de seguidores levantó bombos decorados que formaban el nombre “MESSI 10” para homenajear a Lionel Messi en la última vez que vistió la camiseta nacional tras anunciar su retiro internacional. | Fuente: Getty Images
Publicidad
Además, Lionel pidió acompañar al equipo en las dificultades y habló de la importancia de formar grupos fuertes y unidos. Su vínculo con la Selección seguiría desde otro lugar. “Es el día más triste de mi carrera, los voy a extrañar, voy a extrañar defender los colores de la Selección, pero ahora voy a estar de su lado“, afirmó.
Todavía le quedó una pequeña salida con humor, de esas que aflojan apenas la garganta cuando cuesta seguir hablando. “Estoy hablando más que nunca. No quiero dejar la cancha”, reconoció, antes de cerrar:
“Soy un agradecido de ser argentino, estoy orgulloso de ser argentino y de haber cumplido el sueño con todos ustedes”.
Publicidad
Thiago llegó hasta su papá y ya no pudo soltarlo
Mientras Lionel hablaba, su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos lo escuchaban desde una de las tribunas. Antonela, su pareja desde la juventud, se mostró conmovida y tanto Mateo Messi como Ciro Messi lloraron durante el discurso.
Para Thiago, el mayor de los hermanos, la emoción fue especialmente intensa. Cuando la familia se acercó al centro del campo, se aferró a su papá y rompió en llanto entre sus brazos.
Publicidad
Las imágenes difundidas por TyC permiten ver que el abrazo se prolongó durante al menos un minuto. Thiago mantenía el rostro contra Lionel y los ojos entrecerrados por el llanto, sin poder separarse mientras su padre lo sostenía.
Antonela permaneció junto a ellos. Por momentos los abrazaba y en otros se ubicaba detrás de su hijo, acompañándolo mientras él encontraba en su papá el lugar donde dejar salir toda esa nostalgia.
Publicidad
Ahí estaban el capitán al que un estadio entero quería agradecerle y el padre que tenía a su hijo llorando contra el pecho. Cuesta pasar por esa imagen sin quedarse un rato, porque el dolor de Thiago era tan visible como la cercanía con la que sus padres lo acompañaban.
El mayor nació en noviembre de 2012; Mateo, en septiembre de 2015; y Ciro, en marzo de 2018. Los tres habían crecido con su papá siendo parte de la Selección, y esa noche lo escuchaban decir que iba a extrañar defender sus colores.
Publicidad
“Ese abrazo somos todos ❤️”, expresó un hincha en Instagram. “Somos todos 😭😭😭“, coincidió otra persona, conmovida por la escena. “Thiago, siento que llora por no haber llegado a tiempo a la cancha con su papá! 🥺”, interpretó un internauta al ver las lágrimas del mayor.
“Es el turno del hijo… 👏”, escribió alguien que ya imaginaba su futuro en el fútbol. “Thiago el que más banco todo! 🥰”, comentó otro hincha, destacando su acompañamiento.
Publicidad
Son mensajes escritos desde el cariño, con esa emoción que a veces apenas deja ordenar una frase. La escena había tocado una fibra muy sensible para quienes también sentían que les costaba despedir al Diez.
El sueño argentino que Thiago ya llevaba a sus propias canchas
La ilusión de ver a Thiago con la camiseta argentina tiene un antecedente concreto. En 2024, cuando participó con el Sub-12 del Inter Miami en un torneo en Orlando, Florida, dio una de sus primeras entrevistas y habló de su experiencia jugando ante el público.
Publicidad
En el segmento de DNews, la presentación destacó su deseo de representar a Argentina. Era una aspiración del chico, que empezaba a conocer por sí mismo los nervios de competir y de tener cámaras enfrente.
Al preguntarle qué había sido lo más bonito de la jornada, respondió: “Seguramente la experiencia de estar jugando frente a tanta gente y poder mostrar todos que… poder mostrar el nivel que todos tenemos“.
Publicidad
La conversación también permitió conocer una diferencia tierna entre mirar a su papá y entrar él mismo a la cancha. Cuando el entrevistador quiso saber cuál de las dos situaciones le provocaba más nervios, Thiago eligió jugar.
Había una naturalidad encantadora en sus respuestas. Conocía el campeonato, aunque admitió que no solía verlo, y explicó que le habría gustado participar antes de que se le presentara aquella oportunidad.
Publicidad
En esa entrevista estuvo acompañado por Benjamín Suárez, hijo de Luis Suárez, quien también contó que sentía más nervios cuando le tocaba jugar. Eran dos chicos empezando a hablar de sus propias experiencias, con apellidos enormes y todavía mucho por aprender.
A Thiago también le preguntaron por Antonela y por cómo vivía sus partidos. Su respuesta la describió como nerviosa y contó que todavía no había podido hablar con ella después de jugar ese día.
Ese pequeño intercambio acercaba a la familia a una situación conocida en tantas canchas infantiles: un hijo compitiendo y una mamá pendiente de lo que ocurre. Thiago tiene su propia ilusión futbolera y merece recorrerla a su ritmo, con el mismo cariño con el que su familia lo acompañó en el Monumental.
Publicidad
De Budapest a las copas que hicieron llorar de alegría a un país
Para comprender cuánto se despedía aquella noche, hay que volver al 17 de agosto de 2005. En Budapest, frente a Hungría, Lionel debutó con la Selección Mayor entrando en el segundo tiempo, aunque fue expulsado pocos segundos después.
Publicidad
Qué difícil hubiera sido imaginar desde aquel estreno todo lo que venía. El balance publicado por la AFA registra que el capitán tuvo 207 partidos, 125 goles y 66 asistencias, con récords de presencias y tantos para el equipo nacional.
Anotó 54 tantos en partidos amistosos, 36 en Eliminatorias Sudamericanas, 21 en Copas del Mundo y 14 en la Copa América. Su promedio fue de 0,60 por encuentro, sostenido a lo largo de una trayectoria que atravesó generaciones de hinchas.
- La desgarradora despedida en redes de Lionel Messi a su papá Jorge — Fotos
- El emotivo último posteo de Lionel Messi junto a su padre y las conmovedoras palabras con las que lo describió — La foto y el video
- Dejó a todos sorprendidos: la renovada imagen de Lionel Messi tras sumarse a la Selección Argentina
Publicidad
Los primeros títulos llegaron con el Mundial Sub-20 de Países Bajos 2005, donde fue goleador y mejor jugador, y con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Después hubo que esperar para verlo levantar un trofeo con la Mayor.
La Copa América 2021 llegó en el Maracaná, frente a Brasil. En 2022 se sumaron la Finalissima y el Mundial de Qatar, y en 2024 volvió a conquistar la Copa América, esta vez en Estados Unidos.
Publicidad
Qatar nos dejó en la memoria al capitán levantando la Copa del Mundo, una imagen que los argentinos guardan con un cariño difícil de explicar en palabras. En aquel torneo convirtió en todas las instancias, desde la fase de grupos hasta la final.
A lo largo de su carrera, Lionel participó en seis ediciones de la Copa del Mundo: Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Catar 2022 y la edición conjunta de Estados Unidos, México y Canadá en 2026. Jugó 34 encuentros y alcanzó tres finales, con el campeonato de 2022 y los subcampeonatos de 2014 y 2026.
Publicidad
También quedó como el futbolista con más partidos y más victorias en la historia de la competencia. Recibió el Balón de Oro al mejor jugador en 2014 y 2022, siendo el único en obtenerlo en dos ediciones.
En el Mundial de 2026 aportó ocho goles y cuatro asistencias. A sus 39 años, se consagró también como el futbolista argentino más veterano en anotar un gol durante una Copa del Mundo.
Publicidad
Sumó siete participaciones y 39 compromisos en la Copa América para fijar la marca máxima del torneo. Luego de tres finales consecutivas con derrotas en 2007, 2015 y 2016, conquistó los campeonatos de 2021 y 2024.
En las Eliminatorias Sudamericanas jugó 72 encuentros, compartiendo el récord de presencias con el ecuatoriano Iván Hurtado. Sus 36 goles lo dejaron como máximo artillero histórico de esa clasificación.
Publicidad
Cada cifra tiene detrás años de espera, partidos que costaron y alegrías que seguimos recordando con una sonrisa. Por eso fue tan duro escucharlo decir adiós, incluso después de que sus fanáticos pudieron verlo ganar y despedirlo en casa.
Además, fue esa la razón por la que el abrazo de Thiago encontró tanto cariño entre los hinchas. Gracias, Lionel, por haber amado esta camiseta de esa manera y por permitir a todos los fanáticos del fútbol compartir el sueño que cumpliste; ojalá todo ese amor también te acompañe ahora que te toca alentar desde la tribuna.