No es común escuchar a niños hablar con tanta claridad sobre la fortaleza emocional de un adulto, pero en este caso se nota que han sido testigos directos de todo. Han visto a su madre trabajar, reinventarse y sonreír incluso cuando el mundo parecía estar observando cada uno de sus pasos. Para ellos, eso no es fama, es ejemplo.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es cómo describen la manera en que Shakira equilibra su vida profesional con la maternidad. Según cuentan, ella siempre busca espacios para compartir con ellos, sin importar lo apretada que esté su agenda. Ya sea en casa, en viajes o incluso en medio de compromisos laborales, siempre encuentra la forma de estar presente, de escuchar y de acompañar.

Milan y Sasha también han hablado de lo mucho que disfrutan los momentos sencillos junto a su madre. Cocinar juntos, ver películas, jugar, escuchar música o simplemente conversar se ha convertido en una rutina que valoran enormemente. Para ellos, esos instantes son tan importantes como cualquier concierto o presentación multitudinaria.