En la joyería me revisaron la mochila delante de todos por un anillo perdido, mientras yo solo pensaba en la cirugía de mi hermano ; cuando escuché “los pobres siempre tienen mañas”

—¿Por qué haría algo así por mí?

El hombre respondió:

—Porque hoy necesitaba descubrir quién tenía buen corazón.

Hizo una pausa.

—Y tú acabas de demostrarlo delante de todos.

Pero mientras Valeria lloraba, el dueño recibió una llamada.

Escuchó durante unos segundos.

Su expresión cambió.

—¿Está seguro?

La persona al otro lado respondió.

El hombre miró lentamente hacia Paola.

—Entonces llamen a seguridad.

Paola palideció.

—¿Qué pasa?

El dueño guardó el teléfono.

—Acaban de descubrir que no eres la única persona involucrada.

Valeria dejó de llorar.

—¿Qué quiere decir?

El dueño miró hacia la puerta.

—El anillo no era lo que vinimos a descubrir.

—¿Entonces qué?

—Queríamos saber quién estaba robando realmente de esta tienda.

Hizo una pausa.

—Y acabamos de descubrir que alguien lleva meses usando a empleados para sacar piezas de la bóveda.

Todos

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *