Yo sí.
—Durante nuestro matrimonio encontré irregularidades contables.
Las guardé porque pensé que algún día necesitaría protegerme.
Miré directamente a Marcus.
—Nunca las usé.
Porque preferí construir una vida nueva en lugar de destruir la tuya.
Julian me observó con una mezcla de orgullo y sorpresa.
—Nunca me habías contado eso.
Sonreí.
—Porque pertenece al pasado.
Marcus bajó la cabeza.
Por primera vez desde que lo conocía, parecía avergonzado.
—Yo pensaba que estabas esperando el momento para vengarte.
—No.
Respiré hondo.
—Mientras tú seguías pensando en ganar o perder, yo ya estaba ocupada viviendo.
En ese momento un hombre del comité organizador se acercó a Julian.