Su postura es relajada pero segura. Una mano descansa de forma natural sobre la silla de ruedas, mientras que la otra se sitúa con gracia cerca del reposabrazos. Transmite calma y seguridad, como si supiera exactamente cómo quiere presentarse. Lejos de parecer una pose forzada, la fotografía transmite la sensación de un momento genuino capturado durante una velada especial.
Soy una chica con discapacidad y hoy reuní el valor para hacer una pregunta sencilla: “¿Puedes recibir un hola?” Si es así, por favor, deja ya un “Hola” en los comentarios. Significa para mí más de lo que imaginaba.