Además, Sam atravesaba entonces una etapa importante de su vida personal. La directora se encontraba en proceso de separación del galerista británico Jay Jopling, con quien había estado casada durante 11 años y había tenido dos hijas. Las publicaciones de aquella época describían un proceso de divorcio que se desarrollaba mientras avanzaba la producción de “Nowhere Boy”.
La situación hizo que la relación con Aaron recibiera todavía más atención por parte de la prensa. La diferencia de edad se convirtió rápidamente en uno de los principales temas alrededor de la pareja, especialmente después de que comenzaran a aparecer públicamente juntos.
En octubre de 2009, Sam anunció su compromiso con Aaron, quien por entonces tenía 19 años. La noticia coincidió con el momento en que “Nowhere Boy” comenzaba a generar interés dentro de la industria cinematográfica y contribuyó a que ambos se convirtieran en una pareja habitual de los medios británicos.
Para Aaron, los acontecimientos se sucedieron con enorme rapidez. En pocos años pasó de ser un joven actor que comenzaba a consolidar su carrera a convertirse en esposo y padre. Con el tiempo, él mismo explicaría que aquella vida familiar no representaba para él algo extraño, sino una parte natural del proyecto personal que había decidido construir.
La pareja tuvo a su primera hija, Wylda Rae, en 2010. Dos años después nació Romy Hero. También en 2012, Sam y Aaron celebraron su boda y decidieron adoptar el apellido compuesto Taylor-Johnson, que ambos utilizan públicamente desde entonces.
Aaron también asumió un papel dentro de la familia formada previamente por Sam, ya que ella tenía dos hijas de su matrimonio anterior, Angelica y Jessie. De esta manera, los seis fueron formando una familia ensamblada que, pese a la enorme exposición pública de sus integrantes, ha procurado mantener buena parte de su vida cotidiana lejos de los medios.

