LOS CINCO DÍAS ERAN UNA TRAMPA…

regresó al hospital al cuarto día, encontró a Ernesto sentado.

 

 

Despierto.

Con Julián a su lado.

Se quedó paralizada.

—Ernesto…

Él colocó el teléfono sobre la mesa.

Y reprodujo una sola frase:

—Por fin te vas a morir…

Valeria perdió el color.

—Puedo explicarlo.

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