Salomé respiró profundamente.
—La noche que murió el señor Esteban, yo estaba escondida detrás de las escaleras.
Ramira abrió los ojos.
Esteban Fuentes.
Su esposo.
El hombre cuya muerte la había enviado a
Salomé respiró profundamente.
—La noche que murió el señor Esteban, yo estaba escondida detrás de las escaleras.
Ramira abrió los ojos.
Esteban Fuentes.
Su esposo.
El hombre cuya muerte la había enviado a