Fui al hospital tras el accidente de mi marido y una enfermera me detuvo

No existía una fortuna limpia esperando ser repartida.

Paula hojeó el informe.

—¿Entonces qué queda para Nico?

—Sus derechos están protegidos —respondió el abogado de Clara—. Pero primero hay que separar los bienes legítimos de los que estén sujetos a reclamación.

Clara añadió:

—Nico tendrá lo que legalmente le corresponda. Eso nunca se ha discutido.

Mercedes preguntó:

—¿Y nosotros?

Joaquín respondió antes que nadie.

—Nosotros tendremos que vivir con lo que hicimos.

Paula acusó a Mercedes de haberla utilizado. Mercedes respondió que Paula solo había pensado en dinero. Clara escuchó unos segundos y se levantó.

Paula la miró.

—Al final has ganado tú.

Clara negó con la cabeza.

—No hay ganadores cuando un niño pierde a su padre, una familia se rompe y 7 años de matrimonio terminan en una sala llena de abogados.

Meses después, Nexo Urbano sobrevivió con una nueva dirección. Clara vendió la mayor parte de su participación, recuperó una parte importante de lo que había aportado y logró desligarse de los avales que legalmente podían cancelarse.

Vendió la casa de Aravaca y compró un piso más pequeño en Chamberí.

La primera noche no tenía sofá. Cenó una tortilla comprada en un bar cercano, sentada sobre una caja de mudanza.

Y durmió mejor que en años.

No tenía la casa enorme.

No tenía marido.

No tenía cenas familiares llenas de sonrisas.

Pero tenía paz.

Con el tiempo dejó de preguntarse por qué Álvaro lo había hecho. Había preguntas cuya respuesta no reparaba nada.

Lo que más le dolió no fue Paula.

Ni siquiera escuchar a Nico llamar “papá” a su marido detrás del cristal.

Lo peor fue descubrir que, mientras ella creía construir una vida en común, otros la veían como una firma útil, un aval y una persona demasiado leal para sospechar.

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