La versión final
El dolor abdominal había desaparecido, reemplazado por una extraña y nueva sensación: la libertad. Larissa dejó de mirar la ecografía. Donó la cuna a un refugio local para madres jóvenes, comprendiendo finalmente que su experiencia no se trataba de un nuevo comienzo, sino del final sereno de un capítulo anterior.
Al regresar a su casa, no se sintió como una mujer engañada por su