No me dejó su fortuna.
Me dejó un hogar, un futuro y un último recordatorio de que, a veces, el amor puede comenzar por la razón equivocada…
y aun así convertirse en algo real.
No me dejó su fortuna.
Me dejó un hogar, un futuro y un último recordatorio de que, a veces, el amor puede comenzar por la razón equivocada…
y aun así convertirse en algo real.