—¿Eres incompetente o qué te pasa?
El muchacho se agachó de inmediato.
—Discúlpeme.
—Sabes cuánto cuesta un evento así. Si vuelves a hacer algo parecido, voy a asegurarme de que no trabajes aquí otra vez.
Alejandro estaba a pocos metros.
La escuchó.
—¿Eres incompetente o qué te pasa?
El muchacho se agachó de inmediato.
—Discúlpeme.
—Sabes cuánto cuesta un evento así. Si vuelves a hacer algo parecido, voy a asegurarme de que no trabajes aquí otra vez.
Alejandro estaba a pocos metros.
La escuchó.