PARTE 2: LOS CINCO DÍAS ERAN UNA TRAMPA

Mateo rechazó cualquier regalo personal.

Ernesto sí ayudó legalmente con el tratamiento de Ximena a través del nuevo programa.

Meses después, cuando pudo caminar nuevamente por la fábrica, los empleados lo recibieron en silencio antes de empezar a aplaudir.

Ernesto buscó a Alicia.

Su hermana estaba al fondo.

Habían pasado cuatro años separados por las mentiras de Valeria.

—Perdóname —dijo él.

Alicia lo abrazó.

—Tardaste bastante.

Ernesto rio por primera vez en meses.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *