Solo quedaba una pata sobre el hielo, pero lo que aquella perra señalaba debajo dejó a todos helados

Y puso la barbilla sobre él.

No necesitábamos entender su lenguaje.

La habíamos entendido.


Los tres animales fueron trasladados a un hospital veterinario de urgencias de la región.

La madre tenía hipotermia, agua en los pulmones, heridas profundas alrededor de la pata y una lesión antigua en la cadera.

También aparecieron en las radiografías dos costillas que habían sanado tiempo atrás.

Los cachorros estaban todavía peor.

Su temperatura corporal era tan baja que al principio los instrumentos no podían medirla con precisión.

La pequeña de la mancha blanca comenzó a respirar sola unas horas después.

El cachorro negro necesitó oxígeno y cuidados intensivos.

Yo permanecí afuera de la sala.

Me habían dado ropa seca.

Sostenía un vaso caliente entre las manos, aunque apenas sentía los dedos.

A través del cristal veía a la madre.

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