-La condena por el asesinato de Marcus Vance queda anulada.
Elena comenzó a llorar antes de que terminara.
-Las condiciones de custodia quedan levantadas de inmediato.
El juez hizo una pausa.
-Señora Mercer, puede irse.
Durante unos segundos Elena permaneció sentada.
Sarah tuvo que susurrarle:
-Elena.
Ella la miró.
-Ya terminó.
Un oficial se acercó.
Se arrodilló junto a sus tobillos.
Abrió el primer grillete.
Después el segundo.
El sonido del metal cayendo al suelo fue pequeño.
Para Elena sonó más fuerte que cualquier cosa que hubiera escuchado en 5 años.
Se puso de pie.
No miró a los periodistas.
No miró al fiscal.
No miró al juez.
Solo buscó a Chloe.
Ana soltó la mano de la niña.
Chloe corrió.
Esta vez sí corrió.
Atravesó el pasillo entre las bancas y se lanzó contra su madre.
Elena cayó de rodillas para recibirla.
La abrazó con tanta fuerza que Chloe soltó una pequeña risa entre lágrimas.